Periodismo de copia y pega
Muchos
son los que afirman que el periodismo se encuentra en crisis, la incursión de
las nuevas tecnologías ha supuesto un avance en el sistema de la información,
nos da la opción de conocerla al instante, pero también ha abierto un nuevo
debate sobre la figura del periodista. Y es que el profesional de la
información vive una etapa en la que su trabajo se pone constantemente en
entredicho. Uno de los temas que más ampollas abre en este sector es el del
plagio entre profesionales de diferentes medios de comunicación, algo que va
más allá que una simple cuestión de ética profesional, y es que siempre nos
preguntamos dónde están los límites. Pongámonos en situación.
El 19 de
Enero de 2013,e l periodista de La Vanguardia Albert
Lladó denunciaba a través de su cuenta de Twitter el plagio por parte del
diario El País de un artículo sobre el artista Chema Madoz, Premio Nacional de
fotografía en el año 2000, el cual había sido publicado en el diario catalán el
viernes anterior.
El bloguero que escribe
habitualmente en el espacio de opinión de La Vanguardia, adjunto a su tweet una
fotografía que mostraba una captura de pantalla de ambos artículos, con
anotaciones y subrayados en color rojo de los párrafos coincidentes en las dos
piezas, lo que mostraba que El País había hecho al clásico copia y pega de la
información previamente publicada por el diario catalán.
La indignación del periodista de La Vanguardia iba
en aumento tras ver que no recibía ninguna explicación y mucho menos una
disculpa, rechazó denunciar el asunto afirmando “Admiro
profundamente a decenas de periodistas de El País. No pienso denunciar a nadie.
Una disculpa sería suficiente”.
El 30 de
Enero, y después de toda la polémica que suscitó el tema, el diario El País
decidió hacer pública una disculpa a Albert Lladó por medio de la figura del
Defensor del Lector, quién explicó como había sucedido todo. El fallo estuvo en
que el responsable de realizar la información para el diario nacional decidió documentararse
a través de fuentes publicadas en internet y cometió el lamentable error de
copiar una noticia ya existente. Según explica el Defensor del lector, los
responsables de El País al conocer lo sucedido retiraron el artículo sin más
comentarios.
Casos como este son
solo una muestra de la problemática del periodismo actual, que no pasa por el hecho
de que las nuevas tecnologías hayan entrado en la comunicación y por ende en la
llegada de la información al público. Sino que va mas allá, el principal
problema es que se ha perdido la claridad y el periodista ya no indaga y trata
de conseguir su propia información a través de una investigación personal, sino
que por el contrario, intenta obtenerlas de fuentes ya existentes en la web,
como lo hizo el periodista de El País.